El Amor en Tiempos de Grindr

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En el principio Dios cre贸 al hombre a su imagen y semejanza, por lo que les dio el habla y la comunicaci贸n como un regalo. En un inicio las personas se conoc铆an de frente e intercambiaban sus gustos, metas, sue帽os y lo que pretend铆an hacer a futuro. Las relaciones eran el fruto de varias salidas y quiz谩s encuentros sexuales despu茅s de la 3era o 4ta cita.

Ad谩n y Esteban fueron la primera pareja que Dios puso en el jard铆n del Ed茅n. Y viv铆an en sagrado matrimonio (porque en su estado ya era legal casarse 馃槈). Ambos viv铆an en armon铆a y con algunos problemas de vez en cuando (como cualquier pareja). Ad谩n trabajaba como administrador de los recursos del jard铆n del Ed茅n. Mientras que Esteban se encargaba de hacer bonitas y creativas campa帽as para los derechos animales. Su casa se encontraba en una de las orillas del Ed茅n en donde ten铆an su propio huerto.

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Soy Homosexual y Dios me Ama.

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Desde muy peque帽o palabras hirientes fueron lanzas, las cuales me golpeaban en silencio. Me cri茅 en una religi贸n en donde las reglas era muy estrictas con respecto a muchos temas; nunca olvidare ese temblor, miedo y agitaci贸n que sent铆a cada vez que dec铆an la palabra “homosexual“. Sent铆a que todos me miraban, se re铆an de mi y hasta me juzgaban. Me hacia tan peque帽o que la autoestima no estaba en mi vocabulario, ni en mi vida.

Por a帽os ese fue mi terror y sufrimiento, ver como mi familia ser burlaba de las personas como yo, las hac铆an menos o incluso las condenaban al fuego eterno. Durante toda mi ni帽ez me ense帽aron que los homosexuales no iba a heredar “lo que Dios nos聽promet铆a“, y debo admitir que el constante bombardeo de estas ideas lograron hacer de m铆 un ni帽o inseguro y solitario.

Yo, al igual que muchos de ustedes, no tuve a quien recurrir, con quien confiar sin sentirme rechazado, sino comprendido. Siendo muy honesto es que nunca lo encontr茅. Por muchos a帽os estuve peleado con Dios, le reclame muchas veces por haberme hecho homosexual, por darme un hogar donde todos odiaban a las personas como yo, incluso llor茅 para pedirle que me cambiara.

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